Casi toda empresa tiene dos caras: la que ve el cliente y la que sostiene la operación. Cuando alguna corre sobre herramientas genéricas, tu negocio termina trabajando como la herramienta quiere.
Construimos para que se conecte con lo que tu operación ya usa.
Avisos, seguimiento y atención por los canales donde tus clientes ya están.
Cobro en línea, pagos recurrentes y conciliación automática. Tú eliges el proveedor.
Correo, calendarios, documentos, mapas y hojas de cálculo, conectados a tu sistema.
Asistentes entrenados con el conocimiento de tu propio negocio, no un chatbot genérico.
No todo se integra igual de fácil. Eso se define en el diagnóstico, antes de cotizar — nunca después.
Definimos por escrito qué se va a construir. Ese documento es el contrato técnico del proyecto.
Ves el trabajo funcionando y opinas sobre lo que existe, no sobre lo que imaginamos.
El monto se define después del diagnóstico. Sin factura sorpresa al final. 50% al inicio, 50% contra entrega.
Recibes el código, el dominio, las credenciales y la documentación. Las cuentas quedan a tu nombre. El sistema es tuyo.
Venimos de startups, donde velocidad, iteración y resultados son la diferencia entre sobrevivir o morir. Esa forma de trabajar es la que traemos a cada proyecto: alcance claro desde el inicio, entregas que puedes ver funcionando, y decisiones tomadas sobre lo que la operación necesita — no sobre lo que la plantilla permite.
Hemos construido sistemas para empresas en sectores regulados en México, así que entendemos qué significa operar con requisitos de auditoría y trazabilidad encima.
No necesariamente. Lo que construimos puede integrarse con lo que ya usas o funcionar de forma independiente. Lo evaluamos en el diagnóstico y diseñamos la implementación sin interrumpir tu operación.
Tuyo. Recibes el código, el dominio, las credenciales y la documentación. Las cuentas quedan a tu nombre — tú eres el dueño, no nosotros.
Precio fijo, nunca por hora. El monto depende del alcance y se define después de un diagnóstico sin costo. Nunca cotizamos a ciegas.
Depende del alcance. Se define en el diagnóstico y queda por escrito junto con el precio, antes de arrancar.
Para eso existe el acuerdo inicial. Los ajustes menores entran sin drama; lo que cambie sustancialmente el proyecto se cotiza aparte y se habla antes de desarrollarlo.
Sí, ofrecemos soporte y mantenimiento continuo. El esquema se acuerda antes de arrancar. Y en cualquier caso, el sistema es tuyo: puedes mantenerlo con nosotros o con quien decidas.
No. Diseñamos las interfaces para gente que no es técnica, porque son quienes van a trabajar ahí todos los días. Capacitamos en el uso y dejamos documentación clara.
Sí. Arquitectura en la nube, cifrado, respaldos automáticos y accesos por rol. Las cuentas quedan a tu nombre: tú eres el dueño de tus datos.
El alcance se acuerda por escrito antes de empezar, validas el trabajo conforme avanza en vez de esperar hasta el final, y el sistema termina siendo tuyo — código, accesos y documentación incluidos.
El diagnóstico es sin costo y sin compromiso. Salimos de ahí con claridad sobre qué se necesita construir — y si no somos la opción correcta, te lo decimos.
Te contactamos en menos de 24 horas hábiles para agendar el diagnóstico.